El grupo de ransomware LockBit 5.0 asegura haber comprometido U.S. Bank, una de las principales entidades financieras de Estados Unidos, en un ataque que habría sido detectado el 19 de agosto. La reivindicación ha sido recogida por servicios de amenazas como Hackmanac y VenariX, aunque por el momento no existe confirmación pública de U.S. Bank ni de las autoridades estadounidenses y el incidente permanece pendiente de verificación.
El posible ataque llega en un momento de renovada actividad de LockBit 5.0, la nueva versión de una de las operaciones de ransomware más importantes de los últimos años. La organización sobrevivió al golpe de Operation Cronos, la operación policial internacional lanzada en febrero de 2024 contra su infraestructura, y posteriormente reconstruyó su actividad bajo nuevas versiones.
LockBit vuelve a atacar al sector financiero
El sector financiero no es nuevo para LockBit. Uno de sus ataques de mayor repercusión se produjo en noviembre de 2023 contra ICBC Financial Services, la filial estadounidense del gigante financiero chino Industrial and Commercial Bank of China. El incidente llegó a afectar a las operaciones de negociación de valores y obligó a establecer mecanismos alternativos para determinadas transacciones.
En 2026, LockBit 5.0 también ha reivindicado ataques contra otras entidades financieras. En abril, el grupo aseguró haber comprometido Bladex, un banco multilateral con sede en Estados Unidos, y amenazó con publicar información sensible si no se iniciaban negociaciones.
En España, en los últimos meses ha reivindicado ataques a la consultora tecnológica OrekaIT o a Cegasa Energía.
Estos episodios encajan con el modelo tradicional de LockBit, basado en el ransomware-as-a-service (RaaS). El grupo proporciona la infraestructura y el malware mientras diferentes afiliados llevan a cabo las intrusiones contra las víctimas.
La estrategia habitual combina el robo de información y el cifrado de sistemas, seguido de una doble extorsión: exigir un rescate para recuperar el acceso a los sistemas y amenazar con publicar los datos sustraídos si la víctima no paga.
La caída de LockBit no acabó con el grupo
La posible intrusión contra U.S. Bank tiene además un significado añadido porque demuestra las dificultades para acabar definitivamente con las grandes operaciones de ransomware.
En febrero de 2024, las fuerzas de seguridad internacionales consiguieron tomar el control de buena parte de la infraestructura de LockBit, incautar servidores, identificar afiliados y obtener información sobre sus operaciones. Europol calificó entonces a LockBit como la operación de ransomware más prolífica y dañina del mundo.
Sin embargo, el grupo consiguió reconstruirse y reaparecer con LockBit 5.0, una variante multiplataforma capaz de atacar sistemas Windows, Linux y VMware ESXi.
La actividad continúa en 2026. Investigaciones recientes sitúan a LockBit entre los grupos de ransomware que siguen activos y con capacidad para atacar organizaciones de distintos sectores.
















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