La ingeniería social es el recurso de los hackers que buscan explotar con malas artes la buena fe de las personas. La última de las ciberestafas de este tipo que se está extendiendo por Europa lleva un reclamo casi infalible: “Vota por mi hijo”.
La estrategia de los cibermalos pretende secuestrar cuentas de WhatsApp, como demuestra la última investigación de la compañía de ciberseguridad Bitdefender. Gracias a sus tretas psicológicas, los ciberdelincuentes no precisan recurrir al malware ni a otras herramientas de engaño. Les basta con aplicar la empatía y apelar a la confianza de las futuras víctimas. Con la frase “Vota por mi hijo”, remiten mensajes desde cuentas de WhatsApp ya comprometidas, para que allegados y familiares voten por un niño que participa en una competición.
La buena fe de las víctimas
¿Qué amigo o pariente se mostraría insensible a esta petición? Los aludidos, como piensan que el mensaje procede de algún conocido, terminan mostrando su disposición a ayudar. Los hackers les dirigen entonces a un sitio web controlado por ellos para que se emita el voto.
Una vez en la web falsa, se les solicita que introduzcan sus números de teléfono y un código de verificación de WhatsApp de seis dígitos que reciben. Cuando lo hacen, ya están perdidos. El control de sus cuentas pasa a poder de los piratas. En este momento, comienza el abordaje con otros mensajes fraudulentos y peticiones de dinero.
177 dominios fraudulentos
Bitdefender ha identificado 177 dominios fraudulentos y 554 URLs únicas relacionadas con esta campaña. Los ataques se mantienen activos y afectan a miles de usuarios de WhatsApp de toda Europa, sobre todo de Polonia, Rumanía y Alemania. También se han detectado casos en España, Reino Unido y Estados Unidos.
La compañía de ciberseguridad advierte de que este tipo de estafas son especialmente peligrosas, porque están concebidas para suprimir el razonamiento al combinar factores como familiaridad (los mensajes provienen de un contacto conocido); urgencia (actúa ahora, vota rápido, envía dinero inmediatamente) y la emoción (ayudar a un niño, salvar a un amigo en problemas).
El procedimiento busca manipular a las víctimas para que no hagan caso a las señales de peligro. Tanto es así, que incluso usuarios con conocimientos digitales pueden caer en la trampa si la confianza y la empatía se imponen a la precaución.
Las recomendaciones
Para mantenerse seguro, Bitdefender aconseja:
Establecer llamadas telefónicas como regla para confirmar solicitudes inusuales.
Habilitar la verificación en dos pasos en las cuentas de WhatsApp.
Explicar las estafas más comunes en un lenguaje sencillo y fácil de entender a las personas más vulnerables, como los adultos mayores.
















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