OpenCode ha informado de que un intruso logró acceder a un sistema heredado de su infraestructura durante la noche del 16 de octubre, lo que podría haber dejado al descubierto las claves de proveedores de IA de terceros almacenadas por los usuarios en OpenCode Console. Console es el servicio alojado opcional de la compañía: cada espacio de trabajo guarda allí su propia clave de OpenAI, Anthropic o Google, y Console la utiliza para llamar al proveedor correspondiente, de modo que los miembros del equipo pueden emplear los modelos sin ver nunca la clave.
El grupo afectado representa el 1,4 % de los usuarios de Console, todos ellos con un proveedor externo vinculado. OpenCode les ha enviado un correo electrónico para pedirles que revoquen esas claves en cada proveedor y las sustituyan por otras nuevas. El mensaje se envió en la mañana del 17 de octubre con el asunto «Action Required: Potential provider key breach». Quien no lo recibió no se vio afectado, según aclaró la empresa ese mismo día en una publicación en X.
Las claves en riesgo son las que se pegaron en Console. Las aplicaciones de línea de comandos y de escritorio de OpenCode mantienen las claves de proveedor añadidas en la máquina dentro de una base de datos SQLite local. La brecha afecta a «OpenCode Console, no a OpenCode en sí», escribió el cofundador Dax Raad en una respuesta en X, y esas claves «nunca llegan a nosotros».
Una clave de proveedor es una credencial de portador: cualquiera que tenga una copia puede lanzar solicitudes facturables contra la cuenta del propietario hasta que el proveedor la revoque. Eliminar la clave de Console no la revoca, y un límite de gasto configurado en Console tampoco puede frenar ese uso, porque Console solo ve las solicitudes que pasan por su propia pasarela.
Para una clave guardada en un espacio de trabajo de Console, el correo de OpenCode y las recomendaciones de los propios proveedores indican estos pasos:
- Revocar la clave en el panel del proveedor y crear una nueva, siguiendo las instrucciones de OpenAI, Anthropic o Google.
- Actualizar todas las aplicaciones y scripts que usaban la clave antigua.
- Revisar el uso y la facturación en el proveedor para detectar solicitudes no realizadas por el usuario, remontándose al menos al 16 de octubre. OpenCode no ha precisado cuándo comenzó el acceso no autorizado.
- Configurar un límite de gasto o una alerta en el proveedor y asignar una clave distinta a cada herramienta, para que una clave copiada cause menos daño y su uso sea más fácil de rastrear.
Algunos usuarios afirman haber pagado ya por consumos que no realizaron. Dealroom informó de que Colin Parsons escribió en X que su clave de OpenAI se había usado por 281 dólares y la de Anthropic por 168, y que Preston Zeller cifró sus pérdidas en 1.700 dólares. Notebookcheck recogió la afirmación de un usuario de Reddit sobre 400 dólares de uso no autorizado en una cuenta de Anthropic y la de otro sobre unos 200 euros de consumo en Google, tras lo cual el proyecto quedó suspendido.
Se trata de testimonios de los propios usuarios. OpenCode afirma que las claves «podrían haberse expuesto» y no ha declarado que ninguna clave haya sido copiada o utilizada.
La publicación de OpenCode del 17 de octubre también calificó el incidente como en curso, señaló que la empresa colabora con Anthropic, OpenAI y Google para resolverlo y describió la brecha como «relacionada con un ataque de destilación a gran escala». La compañía no ha identificado a ningún responsable ni ha explicado cómo se conectan ambos hechos, qué era el sistema heredado, cómo se accedió a él, cuántas claves contenía ni a cuántos usuarios equivale ese 1,4 %.
La destilación es el término que los proveedores de modelos de IA emplean para las campañas que extraen respuestas de un modelo en grandes cantidades para entrenar un modelo rival. Anthropic afirmó en septiembre que los laboratorios detrás de esas campañas acceden a sus modelos mediante redes de cuentas falsas creadas con tarjetas de crédito robadas, credenciales de acceso y claves API obtenidas ilegalmente. Una clave robada tiene otros usos: los mercados criminales revenden tokens y claves de IA y los emplean para generar facturas elevadas.
Los atacantes seguían intentando entrar en los sistemas de OpenCode el 18 de octubre, según escribió Raad en X: habían estado «intentando atacar nuestros sistemas sin parar durante las últimas 48 horas» y «un efecto secundario es que todo se está reforzando».


















Deja una respuesta