Así funciona la ‘estafa de la princesa Leonor’ (y sí, hay gente que cae en la trampa)

Desde hace unos meses a esta parte, ha surgido un engaño especialmente sofisticado que utiliza la imagen de la princesa Leonor como gancho.
El origen del engaño en redes sociales

La llamada estafa de la princesa Leonor comienza con la creación de perfiles falsos en TikTok que simulan pertenecer a la heredera al trono. Estas cuentas publican vídeos generados mediante inteligencia artificial, en los que la supuesta princesa se dirige directamente a los usuarios con mensajes personalizados y un tono cercano. El nivel de realismo es suficiente para que algunos internautas no detecten irregularidades a simple vista.

Algunas de estas cuentas han llegado a acumular decenas de miles de seguidores y miles de visualizaciones por vídeo. Las frases empleadas están cuidadosamente escogidas para reforzar la sensación de autenticidad y cercanía, mientras los comentarios positivos y halagos de otros perfiles contribuyen a crear un entorno de confianza. El objetivo es construir una comunidad ficticia que legitime el engaño antes de pasar a la siguiente fase.

Interacción directa y construcción de confianza

El fraude se consolida cuando la cuenta falsa responde de forma casi inmediata a los mensajes privados. La rapidez en la interacción es uno de los elementos que más llama la atención, ya que refuerza la idea de un contacto real y exclusivo. La conversación inicial suele ser amable y personal, con preguntas aparentemente inocentes sobre el interés del usuario o el tiempo que lleva siguiendo a la princesa.

Poco a poco, el tono se vuelve más cercano y emocional. La falsa princesa afirma tener presencia activa en la red social y muestra interés genuino por su interlocutor. Esta estrategia busca desarmar las defensas del usuario, que empieza a percibir la conversación como algo especial y fuera de lo común.

El momento clave: la petición de datos y dinero

El engaño da un salto decisivo cuando aparece la promesa de un premio. Bajo el pretexto de un sorteo exclusivo para seguidores fieles, se solicita al usuario que facilite su número de WhatsApp.

Una vez trasladada la conversación a esa plataforma, el discurso se vuelve aún más persuasivo y se anuncian recompensas de gran valor económico, como importantes sumas de dinero o electrodomésticos. La supuesta entrega del premio se condiciona a un pago previo de una cantidad relativamente baja, presentada como un trámite administrativo.

El importe reducido actúa como un anzuelo, ya que muchas víctimas lo perciben como asumible frente a la recompensa prometida.  En algunos casos, incluso se realiza una llamada telefónica con mensajes pregrabados generados por inteligencia artificial para reforzar la ilusión de autenticidad.

La advertencia de la Policía Nacional

La Policía Nacional ha alertado públicamente sobre este fraude a través de distintos canales. El inspector jefe Serafín Giraldo explicó en el programa Espejo Público que se trata de un engaño difícil de rastrear, ya que muchas de estas operaciones se gestionan desde el extranjero. La sofisticación técnica y el uso de figuras públicas complican aún más su persecución.

Según datos del Ministerio del Interior, en España se registran alrededor de 1.200 estafas cibernéticas cada día y una de cada diez personas ha sido víctima de algún tipo de fraude digital.  Estas cifras reflejan la magnitud del problema y explican por qué las autoridades insisten en extremar la precaución ante cualquier solicitud de dinero en internet.

Otros riesgos asociados a este tipo de fraudes

Uno de los aspectos más preocupantes de esta estafa es su capacidad para trascender el entorno digital. En algunos casos, el engaño se ha apoyado en el boca a boca para intentar materializar encuentros físicos o entregas ficticias en pequeñas localidades. Este salto del ámbito virtual al presencial incrementa el riesgo para las víctimas y demuestra hasta dónde pueden llegar este tipo de fraudes.

El uso de personajes famosos no es nuevo en el mundo de las estafas, pero la combinación con inteligencia artificial marca un punto de inflexión. La manipulación de imagen y voz dificulta distinguir lo real de lo falso, especialmente para usuarios con menor familiaridad tecnológica.

El comunicado de la Fundación Princesa de Asturias

Ante la proliferación de estos casos, la Fundación Princesa de Asturias ha emitido un aviso contundente. La entidad recuerda que no gestiona programas de ayudas económicas, sorteos ni iniciativas monetarias dirigidas a particulares. Asimismo, ha confirmado que se han detectado perfiles falsos que suplantan tanto a la fundación como a la princesa con fines fraudulentos.

Desde la fundación se insiste en no realizar pagos ni facilitar datos personales ante este tipo de mensajes. La recomendación es desconfiar de cualquier propuesta económica que llegue por redes sociales, incluso cuando aparentemente procede de instituciones o figuras de reconocido prestigio.

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