La creciente digitalización del transporte ha ampliado significativamente la superficie de ataque: ransomware contra fabricantes, sabotaje de flotas, manipulación de envíos y ataques a infraestructuras de recarga eléctrica figuran entre los principales riesgos identificados.
La ciberseguridad, además, adquiere una relevancia especial para el sector. En España, por ejemplo, según el balance publicado por el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), correspondiente a 2025, el organismo gestionó un total de 122.223 incidentes de ciberseguridad, un 26% más que el año anterior. De los 401 incidentes registrados entre operadores esenciales e importantes, el transporte concentró un 14%, solo por detrás de la banca (34%). El informe pone de relieve el impacto creciente de los ataques en infraestructuras críticas y operadores esenciales, en un contexto de digitalización acelerada.
La compañía de ciberseguridad Kaspersky ha identificado las principales amenazas que podrían afectar a la industria automovilística y a las infraestructuras de transporte.
Cibertaques a fabricantes y cadena de suministro
Los ciberataques con motivación económica seguirán siendo predominantes, especialmente mediante ransomware. El objetivo consiste en cifrar archivos, sistemas o redes completas para exigir un rescate, generalmente en criptomonedas, a cambio de restaurar el acceso. Además, podrían producirse nuevas filtraciones de datos confidenciales, tanto de usuarios como vinculados con los movimientos de vehículos.
Otro vector relevante es el ciberataque a la cadena de suministro. Los ciberdelincuentes pueden comprometer a contratistas o proveedores tecnológicos para acceder posteriormente a sistemas críticos de los fabricantes, generar interrupciones operativas y provocar pérdidas económicas.
Los objetivos: flotas, carsharing y logística
Las infraestructuras de taxis, carsharing, transporte y logística son objetivos también de los cibermalos. El robo de datos personales y el acceso a cuentas de usuario siguen siendo metas para los ciberdelincuentes. Asimismo, los ciberataques de ransomware dirigidos a paralizar sistemas críticos podrían afectar directamente a la operativa empresarial.
Un riesgo especialmente preocupante es el bloqueo remoto de vehículos. Muchas compañías instalan módulos que permiten el control a distancia de los coches. Si los ciberdelincuentes logran acceso a estos sistemas, podrían inmovilizar flotas completas con fines de extorsión o sabotaje.
Infraestructuras de repostaje y recarga
En el ámbito logístico, la manipulación digital de órdenes de transporte puede terminar en el robo físico de mercancías. La digitalización integral de la cadena de suministro permite alterar datos de envío y redirigir cargas a direcciones fraudulentas sin necesidad de intervención física directa.
Gasolineras y estaciones de recarga de vehículos eléctricos están cada vez más conectadas a infraestructuras cloud. Esta conectividad brinda nuevas oportunidades para los ciberdelincuentes. Los ciberataques dirigidos a estas plataformas pueden sustraer combustible o electricidad, así como datos personales de clientes o información asociada a tarjetas de repostaje.
Vulnerabilidades en la arquitectura de los vehículos
La proliferación de vehículos con múltiples unidades de control electrónico (ECU) amplía los posibles puntos de entrada. Errores de implementación y vulnerabilidades técnicas pueden ser explotados para el robo de automóviles.
Un caso reciente demostró que era posible acceder al bus CAN de vehículos de un fabricante a través de un faro, obteniendo posteriormente acceso al sistema de arranque. Los expertos prevén se identificarán nuevas vulnerabilidades con propósitos similares. Las interfaces potencialmente explotables incluyen el bus CAN, el puerto OBD, puertos Ethernet, módulos NFC, chips Wi-Fi y Bluetooth o el módem LTE.
Puesto que los sistemas informáticos integrados en los vehículos modernos están directa o indirectamente conectados a internet, los ataques contra ellos son, en muchos casos, una cuestión de tiempo. Para desarrollar sistemas resistentes, resulta fundamental incorporar principios de seguridad desde las fases de diseño y desarrollo, con el objetivo de mitigar riesgos y reducir la probabilidad de explotación de vulnerabilidades.
Consejos
Para reducir la exposición a estas amenazas en el sector del transporte y la automoción, los expertos de Kaspersky recomiendan:
- Integrar la ciberseguridad desde el diseño de los vehículos y sus sistemas electrónicos.
- Realizar auditorías de seguridad periódicas para identificar y corregir vulnerabilidades de forma temprana, tanto en fabricantes como en proveedores de la cadena de suministro.
- Proteger los endpoints de redes corporativas e industriales con soluciones especializadas que incluyan protección frente a ransomware y otras amenazas avanzadas.
- Evaluar la implementación de pasarelas seguras que aíslen y controlen las comunicaciones entre los sistemas del vehículo y el exterior.
















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