Un pirata informático de origen ucraniano ha sido extraditado desde Irlanda a EE.UU. para enfrentarse a cargos penales en el país norteamericano. Se trataría de una de las figuras clave del infame grupo de ransomware Conti.
Los fiscales federales afirman que el ciberdelincuente habría conspirado con otros ciberdelincuentes para desplegar el ransomware Conti contra víctimas en todo el mundo entre junio de 2020 y junio de 2022.
Según los documentos judiciales, Lytvynenko controlaba datos robados de numerosas víctimas de esta variante, desempeñando un papel activo en la creación de notas de rescate desplegadas en sistemas comprometidos. Se cree que el hacker habría seguido activo en actividades de ciberdelincuencia hasta pocos días antes de su arresto en Irlanda.
El cibermalo podría recibir una pena máxima de cinco años por conspiración para cometer fraude informático y 20 años por conspiración para cometer fraude electrónico.
Este caso forma parte de un esfuerzo más amplio para desmantelar la red de ransomware Conti. En septiembre de 2023, la fiscalía federal hizo pública una acusación formal contra otros cuatro miembros del grupo en Tennessee.
Conti, incontinencia a la hora de atacar
Esta operación habría tenido como objetivo a más de un millar de víctimas en cerca de 47 estados de EE.UU., Columbia, Puerto Rico y otros 37 países. Así, hablamos de una de las campañas de ransomware más peligrosas hasta el momento.
Los actores de amenazas se encargaban de infiltrarse en las redes informáticas de las víctimas, cifrar los datos y exigir pagos de rescate para devolverles el acceso.
Además, los atacantes también usaban la técnica de doble extorsión, amenazando con divulgar públicamente la información si se negaban a pagar.
Desde el FBI habían contabilizado al menos 150 millones de dólares en pagos de rescate hasta enero de 2022. Conti se dirigía fundamentalmente a infraestructuras críticas.
















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