Hace tan solo unos días que Proton ha lanzado un producto llamado Data Breach Observatory (Observatorio de Filtraciones de Datos) para brindar a los líderes empresariales información en tiempo real sobre brechas de seguridad. Esta herramienta se nutre de datos verificados procedentes de algunas de las mismas fuentes de inteligencia a las que accede su servicio de monitorización de la Dark Web.
Los sectores más afectados serían el comercio minorista (25,3 %), la tecnología (15 %) y los medios de comunicación y el entretenimiento (10,7 %).
Además, los hallazgos constatan que las pymes son el principal objetivo de los hackers, suponiendo el 70,5% de las brechas de seguridad reportadas. Las grandes empresas (con entre 250 y 999 empleados) representaron el 13,5 % de los agujeros y las grandes corporaciones (con más de un millar de trabajadores) el 15,9 % restante.
Nombres y emails, los datos más accesibles
Según Proton, los nombres y correos electrónicos aparecen en 9 de cada 10 filtraciones de datos, lo que los convierte en la información más fácil de obtener para los hackers.
Por otro lado, el 72% de estos incidentes contenían información de contacto, como números de teléfono o direcciones, y el 49 % también incorporaban contraseñas.
Asimismo, los detalles sensibles, como documentos de identidad oficiales, historiales médicos y otra información personal identificable se hallaron en el 34 % de las filtraciones de datos en general.
«Muchas brechas de seguridad no se denuncian o incluso pasan desapercibidas; sin la monitorización de la dark web, es posible que ni siquiera sepas que has sido víctima de un ataque informático. En algunos casos, las empresas no están obligadas por ley a revelar los incidentes, y el temor a dañar su reputación puede disuadirlas de hacerlo», advierte la compañía.
















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